miércoles, 3 de febrero de 2010

Máscara de jade de Pedro Perales

Una gran sorpresa la aparición de este poemario Máscara de Jade de nuestro amigo Pedro Perales García. Sabíamos de su existencia desde algunos años atrás, sobre todo, a través de lecturas de poemas en recitales organizado por el grupo poético Noble Katerba. Pedro Perales que ya había publicado los libros Edades, y El Libro del Amor y los Encuentros, esta vez nos sorprende con este nuevo poemario de gran factura poética. Bien por la poesía peruana. JB

Comentario sobre Máscara de Jade

Por: Carmen Ollé

¿A quién se dirige Perales en "Máscara de Jade", a qué destinatario?, ¿a Lima, a la poesía, al universo mítico? Poesía para esculpir el miedo desde los "extraños abismos" del deseo, del destierro propio en una ciudad "provecta e incivil". La palabra está ligada al ser y el verbo es al ser como la piedra a la forma, pero como si todo fuera creado o increado -dice la voz poética-, como si nada existiera, y tras ello el amor, los elementos: la piedra, el mar, la arena, y el amor como una nueva odisea.

domingo, 10 de enero de 2010

La persistencia poética de Leoncio Luque

Escribe: Boris Espezúa Salmón.

Leoncio Luque Ccota nació en Puno, en el año 1964, estudió en la Universidad Nacional Federico Villarreal, en la Facultad de Educación, especialidad de Lengua y Literatura, en 1990 funda el grupo “Noble Katerba” que reúne a poetas principalmente de raíces provincianas. Rodeado de una intensa actividad cultural Leoncio Luque edita en 1996 su poemario “ Por la identidad de las imágenes” y en el año 2001 “ En las grietas de tu espalda”, pero recientemente en ediciones del grupo de Noble Katerba afines del 2008, nos obsequia el poemario “ Crónicas de Narciso” y un texto que no es sino la muestra del trabajo poético que desarrolla el grupo Noble Katerba titulado: “Persistencia Vital” ediciones Casa Barbieri Editores. Como se evidencia se trata de un paisano nuestro que viene trabajando en el difícil oficio de la poesía y que puede estar logrando un sitial en el proceso de las poéticas que realiza Puno en el contexto nacional. Para conocerlo más centrémonos en su trabajo poético. Del poemario “En las grietas de tu espalda” que es un texto de viaje interior del poeta en caminos de interrogantes ante los estertores de la angustia y el conflicto donde él mismo se responde a través de crepúsculos que se desprende del revoloteo de una mariposa o la fulguración del agua que fluye entre el dolor y el amor, como seña la contratapa del libro. Es un conjunto de poemas que al decir de Enrique Sánchez Hernani: “Es una poesía de rara iluminación, la demostración de que en tiempos aciagos es posible buscar la luz”, podemos citar el siguiente poema: “Grietas”. “Se adivina la eminencia del miedo en el pico más alto/La cría de un pájaro es un insulto a la naturaleza/ El insulto está más cerca en la queja que se repite cada día/ y pesa tanto la bóveda en tu espalda/ con esta nueva presa que viene del mar. Y pesa tanto el aire como el aleteo del mar/ Y es imposible fabricar los nidos en estos lugares/ que aprovechan los pájaros, para detener el vuelo/ en la grieta de tu espalda”. En este poema el poeta se refiere a las grietas como vacíos existenciales, y más precisamente al desdén al referirse a las grietas de tu espalda, en un medio como Lima, los sentimientos y las vivencia provincianas son transmutadas en exclusión y burla, por lo que es difícil que el cargamento de las visiones a la naturaleza que tiene un misántropo como quien vive en ambiente como Puno, sean apreciadas por una ciudad que crea mas bien el miedo, el desdén y la confrontación. En los poemas que contiene este opúsculo, Leoncio Luque se referirá a esos cambios que deben de venir desde las esencias y las diferencias de este Perú escindido culturalmente.

Del libro “Crónicas de Narciso” que es la última entrega personal que nos hace llegar Leoncio Luque, reafirma una poesía de desarraigo, de una imprecación urgente por los cambios, del desconcierto que se vive en la urbe, que contrasta la propia identidad de personas como Leoncio expuestas a permanentes conflictos culturales y existenciales, dada su sensibilidad humana y provinciana, no ofrece concesiones a la alienación. Tenemos versos como: “Aquí somos dos entre varios colgados del cielo/ luchando en el abismo.”(…) De nada sirve estremecernos y levantar las manos/ la imagen del mundo con su metafísica conciencia nos mece en alabanzas de confusión. (…) El latido moldea nuestro llanto y nos persigue/ por los años que nos falta vivir en el desarraigo”. De nada sirve vivir sino hemos tenido tiempo/ para reconocer nuestro pozo interior/ que se extiende/ como máquina de guerra, nuestra imagen duerme en un charco de sangre/ y refleja nuestra muerte”. Estos versos son una clara muestra de que poco estímulo puede haber en una persona que se vé envuelta en violencia, en adversidades bruscas y donde la muerte es una presencia cercana que descolorea el cielo gris de Lima. Los afectos entumecidos, las miradas ausentes, y el tedio que hace su festín. El poeta es un ácido critico del escenario de deshumanización, competencia y lucha que es la sobrevivencia en Lima, es otra voz del migrante, de aquél que no se desarraiga, y contrariamente fortalece su identidad, es una voz que busca no ser asediado por el desconsuelo ni la agonía, y para ello el poeta se aferra en la familia en su labor de educador, en el desafío cotidiano que como peruano debe librar día a día para asirse resistentemente en su pasado, en sus imágenes detenidas en su memoria que lo salvan de un mundo, que lo emplaza seguir escribiendo como una forma de combatir los problemas. No se crea que el poeta sólo tiene poemas en el escenario limeño, también hay poemas que aluden al ambiente sureño, como “Sequía en Puno” donde se respira puneñidad con los poros abiertos a su ethos existencial del autor. En otros poemas como “Ciudad en Llamas” Leoncio Luque sigue describiendo una ciudad que evapora sus propios miedos y espantos: “La calle silba sonidos dispersos que encierran en huellas hostiles que te condenan al desastre/ Las palabras espejos de conciencia logran asir imágenes para no perder la vida/ Aquí somos naúfragos cruzando el mar/ somos vapor ionizado de sombras, alcanzado la calle en fragmentos, caminos curvos que se alejan/ el soles un fantasma de la noche que muere al final de nuestros días” La poesía social, es una vertiente en el quehacer poético en el Perú que es inevitable abordarlo, principalmente quienes como Leoncio Luque al estar formados en educación entienden que la sociedad es la verdadera fuente de la forja de una persona, y por otro lado el lugar que tiene el poeta debe ser también de ser no sólo testigo de su tiempo como lo señalaba Neruda, sino protagonista, es decir que su lucha es también una lucha por la humanidad, por hacer del referente de la realidad un espacio donde pueda ser coherente hacer poesía, y esa poesía hacerla vivible que para poetas como Alejandro Romualdo, Efraín Miranda o César Vallejo debería ser una creación de conciencia moral, una invitación a reinventar una nueva humanización en base a las bases mínimas de convivencia en valores, de respeto al prójimo, y de tolerancia e interculturalidad entre peruanos. Por ello, es que ante este escenario que no ha cambiado en las últimas décadas se dieron grupos como Hora Zero, como Kloaca, que eran cuestionamientos al sistema, al centralismo hegemónico que colisiona con la heterogeneidad y formas alternas de plantear una genuina literatura peruana.

La revista “Persistencia Vital” que muestra los trabajos poéticos del grupo Noble Katerba, nos revela poesía de Armando Agüero, Raquel Alvarez, Johnny Barbieri, Manuel Cadenas, Roxana Crisólogo, Leoncio Luque, Gonzalo Málaga, Pedro Perales, e Iván Segura, es un collage de versos que en su presentación se señala que:” Reúne trabajos de hace 20 años como también trabajos recientes, y que el grupo se preocupó por evadir las ilusiones y falsedades que la generación traía consigo: La generalización indiferenciada, la ideologización, la futilidad del lenguaje, el estridentismo, la figuración, el mesianismo, los gestos retóricos, Etc, aludiendo a Octavio Paz que reclamaba la necesidad de que cada generación debía crear su propio lenguaje, por lo que la apuesta es por algo más racional, enfrentando a la literatura en forma más consecuente” Algunos de los poetas reunidos en esta antología, coinciden en su postura crítica de la urbe al igual que Leoncio Luque, Roxana Crisólogo tiene un poema destacable dedicado a Víctor Humareda, leemos: “Sobre tu cielo achorado/ díme que cuadros nos dará la razón/ qué tipo de precio tiene éste suelo frío acobardado/ En la ciudad postrada suelo abordar el pasaje que no lleva a ningún lado, /tocando la luna de los espejos rotos de las bisagras enmarañadas/ de las copas con ojos vacíos. Sólo para alcanzarlos me apresuro” Por lo pronto podemos decir que nos complace que Leoncio Luque esté escribiendo con mayor intensidad y compromiso, y que el grupo Noble Katerba, pueda engrosar las acciones que desde Lima o desde las Provincias, se trata de mostrar un país diverso, rico en producción literaria y calidad y siendo fieles a si mismos, y que se pueda romper ese cánon por el cuál se crea una mente tubular de creer que sólo de modo hegemónico es posible la literatura en el Perú, cuando su riqueza está en la heterogeneidad y el pluralismo.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Voces de la piedra negra, sobre la poesía de Johnny Barbieri

VOCES DE LA PIEDRA NEGRA
( la poesía de Johnny Barbieri)

por: Jorge Palma


La poesía de Johnny Barbieri se me antoja como una piedra negra (no oscura), ya que la oscuridad, parienta directa de las tinieblas, está más vinculada con la muerte que con el misterio esencial.
Su poesía llega a nosotros con la gravedad del anuncio de una verdad última, como si fuera necesario (y lo es) prestar mucha atención a lo que se está diciendo, porque es casi seguro que no volverá a repetirse ese milagro.
En medio de esta inmensa confusión total que es el mundo actual, lograr que un libro de poesía haga detener nuestra marcha enloquecida, no es poca cosa, y si a eso le sumamos que, además de detener la marcha, esa poesía exige nuestra total atención, es algo para celebrar.
La poesía de Johnny Barbieri tiene, entre otras cualidades, la de contar una historia o varias, con ribetes de misterio, como si a través de los versos del poeta limeño hablaran sus antepasados, con la sabiduría incuestionable de un oráculo; una poesía portadora en si misma de un mensaje que atraviesa todas las edades, no sólo de su patria, sino del continente entero; con versos que se encadenan de forma notable con el anterior, y se complementan con el siguiente, en una especie de cadena de montaje de la más pura iluminación. Poesía de curiosa sonoridad, falsamente oscura. Me animaría a decir que la poesía de Johnny Barbieri tiene la luz necesaria y medida, para ser tomada como algo tan importante como un mensaje, algo de verdad revelada; como la voz que a través de un chamán se instala en los dominios del aire, y nos ayuda a interpretar mejor los signos del día.

© 2009, Jorge Palma – labrador@jorgepalma.com.uy

Johnny Barbieri (Perú) y Jorge Palma (Uruguay) leyendo en la UNEAC - La Habana- Cuba

miércoles, 7 de octubre de 2009

Poesía y verdad en la obra de Johnny Barbieri

Johnny Barbieri y Alfredo Nicolás en La Habana


POESIA Y VERDAD EN LA OBRA DE JOHNNY BARBIERI

Por: Alfredo Nicolás Lorenzo

El poeta avanza, se nos aproxima, nos asedia desde el mismo núcleo del misterio, de lo incognoscible, de su secreto tesoro, de su interior cantera grávida de ensueños y magia trae esos regalos, ese magnífico despojos de su espíritu que son los versos. Pocas veces vivencias de las más nobles que es dable gozar al amante de la poesía logramos escuchar en la propia voz del poeta la teoría de su arte, el desfile de sus normas, y su particular experiencia y sentir acerca de esa expresión suya hecha de amor y de fervor, Porque sólo tenemos para nuestro placer de seres perecederos aquella letra, aquella música que brota de su ánimo, de su creación, aquel perfume que parece perderse en los ámbitos de su aérea arquitectura.

Al escuchar en una tarde luminosa de Mayo acá en la Habana, en el marco del Festival Internacional de Poesía a Johnny Barbieri, poeta peruano de acento brizado de asombro y temblor, y enamorado del mundo; además identificado con el fresco de su coloquio, la esencia y el candor de su poesía exquisita, la fragilidad de la palabra de este poeta que alcanza en ocasiones la rotundidad del acero fino, va desgranado sus meditaciones en torno al hecho poético. Sus imágenes logran ofrecer la más justa y ceñida visión de su glosa a la propia obra, dando claror exposición didáctica a su plática aleccionadora. Sin adoptar posturas de domine, no se rodea de bruma para ser esotérico su mensaje, su charla abre senderos claros para su poesía nimbada de claridades.

El poeta halla de este modo la satisfacción de una fraternidad superior, de una comunicación espiritual de muy alta especie. Para Johnny Barbieri la poesía es transito, traslación, como el árbol cuando hunde sus raíces en la tierra y se eleva, se yergue y levanta sus ramas como brazos hacia el cielo; ese afán de altura, ese anheló de la luz y de lo desprendido es la sustancia de la poesía de este peruano.

Si en la tierra encuentra sustentáculo y apoyatura, en el poeta no puede permanecer, ya que queda como pegajoso amor en el campo. Por eso la poesía causa cambio en el, es una mutación que deja a los seres humanos en su primera condición: la poesía imprime su huella en ellos y los trasmuta y da un impulso que los levanta sobre el suelo.

De este índice primero derivan tres pautas para la poesía, una ha de ser móvil, no es estática, dos ese afán de remontar el vuelo ha de poner ante sí un exacto punto de llegada y por último, cancela sus aristas, purifica su expresión, aquí lata sus elementos en un constante deseo de pureza. A todos nos llega la poesía y la verdadera poesía encuentra asiento en todo corazón humano, yo confieso que los momentos de mayor satisfacción de Johnny Barbieri como poeta, como profesor, como amigo han sido aquellos en los cuales el ha podido observar la forma en que sus poemas se aposentan en los oyentes y en los lectores. Un sentimiento ecuménico, una filiación de comunidad se establece de esta manera entre el creador de poesía y los lectores ávidos de vinculaciones.

Nos quedan todas estas consideraciones en el campo teórico, meramente iconoclasta y mesiánico, Johnny Barbieri nos entrega con ademán y recato de cabal creación, algunos de sus poemas; nadie puede discrepar de esas nociones sobre el arte poético que el autor va desenvolviendo en el curso de su charla, cierta desavenencia cabría existir en otros conceptos suyos acerca de su escritura; porque a fin de cuentas la poesía esta más allá, o más acá de la creación o la expresión suprarreal que mira hacia fuera con cierta ubicuidad poética.

Quedará para siempre en la Literatura Peruana libros como Branda y la Mesón de los Pandos (1993), El libro Azul (1996), MAKA (1999), Jugando a ser Dios (2000), Carne de mi carne (2002), La Virgen Negra (2003), Libro Hindú (2005) y Yo es otro (2007); escrituras que le han dado un reconocimiento nacional e internacional a Johnny Barbieri, a veces he llegado a pensar como es que le va llegando este talento creador a este hombre, a esta personalidad humana, que lo sitúa entre los escritores más contemporáneos del siglo XXI.

Casa de las Américas, La habana 2 de Julio de 2009.

Alfredo Nicolás Lorenzo, Camaguey (1964). Poeta, practica la narrativa y el ensayo. Es fundador de la revista Proposiciones de la desaparecida Fundación Pablo Milanes, ha colaborado en Alforja Poesía y La Voz de Coahuila (México). Actualmente se desempeña como docente, promotor cultural y coordinador de talleres. Es miembro del Taller Literario de la Fundación Nicolás Guillén; aparece en la Antología Sonetos de Amor y otros poemas, (Universidad Autónoma de Coahuila, México (2003) y también en la Revista Hispanoamericana de Literatura del Perú. Ha participado con relativo éxito en concursos internos universitarios de poesía; ha publicado también numerosos ensayos, artículos y material periodístico en su corta carrera literaria.

sábado, 14 de febrero de 2009

Patio de bestias de Manuel Cadenas


PATIO DE BESTIAS de Manuel Cadenas Mujica (Editorialcasatomada. Lima, 2007).
Por Johnny Barbieri

Patio de bestias la primera novela de nuestro querido amigo, poeta siempre, Manuel Cadenas, nos ha sorprendido, primero, por devolvernos a una época que representó para nosotros una orgía de poeticidad, amistad, locura y, sobre todo, bohemia. Mirado, como debe ser, con los ojos del iluminado. Historia que por momentos es ganado por la más estricta veracidad (en lo que me ha tocado ser testigo), sus personajes verosímiles, extraídos a pujanza de la realidad: Macha Cruda (mecenas para algunos), Rodrigo (hoy en Argentina a la espera de todos), Lupito (el gran loco, desaparecido en algún lugar), Miguel (Luchito Mestanza), las Chimoltrufias (recuerdo a Zoraida y Liliana), las bestias (chunchos, como se les conocía en aquella época), los bohemios del club SALUD (del cual formé parte), Alfi (quizás el más castigado por el flagelo nada indulgente del autor, hoy un excelente periodista, siempre puntual). Lo segundo que nos ha sorprendido es el desborde poético que encierra la prosa de Manuel, muy marcado en casi todo el libro, uno de los pasajes más interesantes es, al menos para mí, cuando aborda a Felipillo (su perrito lanudo, color blanco que conocí cuando se lo encargó a Rodrigo en su casa de San Juan de Lurigancho y luego también lo vimos vagando por una calle del Rímac); “Cuídate, Felipillo, cuídate mucho, no camines solo por las noches, los automóviles son muy peligrosos, la gente que tiene uno de esos monstruos de metal y ruedas cree que es superior y le importa un pito que te quedes tirado como un perro en medio de la pista con la pata rota. Son los golpes de la vida, Felipe. ¿Vas a cuidarte? Pero no me mires así, perro de mierda, grandísimo pendejo, que ya sabes qué cojudo soy y qué sentimental…” El libro nos gusta tal vez porque fuimos parte de su historia, a veces como personaje a veces como testigo, y nos gusta aún más porque no bien sintiéndonos dentro de aquella poeticidad que provoca placer al leer, al igual que Manuel, somos unos cojudos sentimentales.

viernes, 23 de enero de 2009

UNA NOBLE KATERBA ASALTA LA FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO


UNA NOBLE KATERBA ASALTA LA FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO

Uno de los grupos poéticos más importantes de los noventa presenta su esperada antología, Persistencia vital. Nueve voces fundamentales de la poesía peruana este miércoles 25 de julio, a las 4 p.m., en el Jockey Plaza.Porque la poesía es un fuego que no se extingue en el Perú, porque es una pasión pero también una vocación para la que algunos peruanos parecen poseer un genio especial y suprahumano, cada cierto tiempo irrumpen en la escena nacional voces singulares con palabras nuevas bajo el brazo, palabras esperadas. Y en ocasiones, estas apariciones suman virtudes en colectivos poéticos que identifican toda una época, un momento de la existencia.
A Noble Katerba le tocó ser uno de los grupos literarios más importantes de principio de los años noventa, época convulsa a la que aportó la claridad de sus propuestas poéticas. Cada cual desembocó en diversas publicaciones posteriores, libros fundamentales para la poesía peruana del siglo veintiuno, pero recién este 2007 convergen en una exposición sumatoria que permita sopesar la relevancia de un trabajo de escritura serio, pacienzudo, coherente y luminoso.
Persistencia Vital, se llama esta muestra antológica que reúne a nueve poetas katerbianos, que será presentada en inmejorable marco: el miércoles 25 de julio, a las 4 de la tarde, en el auditorio José María Arguedas de la 12° Feria Internacional del Libro de Lima, en las instalaciones del Jockey Plaza. Diecisiete años de intensa trayectoria literaria que ha traspasado fronteras del Nuevo y Viejo Mundo, no sólo en el ámbito de la poesía, sino también de la narrativa y el periodismo.
Los antologados, son:


Roxana Crisólogo, autora de tres celebrados poemarios: Abajo sobre el cielo (Editorial Nido de Cuervos, 1999, reeditado el 2006), Animal del camino (Santo Oficio, 2001) y Ludy D (Ediciones Flora Tristán, 2006), traducidos a varios idiomas, entre ellos, el finlandés.


Johnny Barbieri, prolífico poeta, premio Horacio 2003 con Viajando a Nairobi y varias menciones honrosas en diversos concursos como el Premio COPE, ha publicado bajo el sello Noble Katerba los poemarios Branda y la mesón de los Pandos (1993), El libro azul (1996), Maka (1999), Jugando a ser Dios (2000), Carne de mi carne (2002), La virgen negra (2003), Libro hindú (2005) y Yo es otro (2007) bajo su propio sello Casa Barbieri Editores.


Gonzalo Málaga, poeta y narrador, publicó el 2005 la selección de cuentos MF (Los Multifuckers).


Leoncio Luque, poeta y activo promotor y productor cultural, editor de varias publicaciones literarias impresas y en el ciberespacio, ha sacado a la luz bajo el sello Noble Katerba los poemarios Por la identidad de las imágenes (1996), En las grietas de tu espalda (2001) y Crónicas de Narciso (2005).


Pedro Perales, poeta y promotor cultural en talleres literarios y creativos a nivel nacional, tiene en su haber los libros de poemas Edades (1996) y El libro del amor y los encuentros (2001).


Iván Segura, poeta y traductor radicado en Francia, autor de Bosque de formas (1997, Ediciones Nómadas).


Raquel Álvarez, poeta Premio Voces Nuevas de la editorial Torremozas de Madrid, donde reside dedicada a labores docentes universitarias en el campo del derecho y al activismo en los derechos humanos en temas migratorios para Amnistía Internacional.


Armando Agüero, mención honrosa en el premio Poeta Joven del Perú con su poemario Todo se parece a tu historia. También radica en España.


Manuel Cadenas, poeta, narrador y periodista, publicó el 2007 la novela Patio de bestias, bajo el sello Editorial Casatomada.


Contactos
Leoncio Luque: 99034534 / email leoncioluque@hotmail.com

Johnny Barbieri: 96886881/ email casabarbieri@hotmail.com

Manuel Cadenas: (9) 4175526 / email manuel.cadenas@gmail.com

viernes, 26 de diciembre de 2008

LA VIRGEN NEGRA

LA VIRGEN NEGRA
Una lectura existencialista al poemario del Poeta Johnny Barbieri

Por: Ronald Castillo Florian

Para una virgen negra busco cien acres de luz /Altares con zarzas y rosas fosforescentes En medio de un invierno que se balancea con el viento Busco un mausoleo con un jardín de mármol y sobre ella Una mano de cal omnipotente creando El mundo.Johnny Barbieri, poeta peruano (Lima, 1966) de trayectoria ilustre y prolífica tiene publicado siete libros de magnífica poesía que cautivan y desgranan la realidad tornándola enigmática y de inmensurable vigencia. La virgen negra es un poemario publicado en el año 2003 bajo las ediciones de Noble Katerba al cual pertenece siendo, también, un digno representante del mismo.Conocí a Johnny a través de sus poemarios, tales como Branda y la Mesón de los pandos (1993), el libro azul (1996), Maka (1999), jugando a ser Dios (2000), carne de mi carne (2002), el libro hindú (2005) y en un taller de poesía que organizó nuestro amigo y colega el poeta Leoncio Luque en el distrito de San Luis en Lima, Perú.He leído el poemario con mucho detenimiento y misticismo, no puedo negar que los simbolismos y metáforas son ápices importantes en el corpus del poema, al mismo tiempo que se va sintiendo un aire de posesión mortífera combinada con una esperanza venidera que no se sabe cómo pero que tendrá su realización en el momento adecuado.El poemario comienza haciendo una descripción del lugar y la forma que se encuentra la virgen negra, hay una virgen negra en la página veintitrés de un libro de defunción, con cabellos que despliegan albas de orfebrería,/alumbrada con teas de alambres oxidados, que al día siguiente le irán a poner rosas y a prender inciensos, y tú estarás en la página acostumbrada/ con una luz alumbrando tu muerte; siendo una descripción fatalista para una "entidad" que debe, a primera intención, ser cubierta de gloria y esplendor, en este caso el poeta quiere referenciarnos la descripción correcta de la virgen a la cual va rindiendo tributo a lo largo del poemario.Este es un poemario de fuerte contenido existencial, de exaltación y asombro, de dudas y deseos, de apocalipsis y devastaciones, pero que se va conjugando con esperanzas y gozos, con génesis y realización. Antagónicos, surrealistas, cielo/infierno que alumbran opacando la mirada; en resumen, realidad discernida y sopesada para entender la vida que se va volviendo compleja desde el momento que la ponemos en nuestra espalda y empezamos llevarla sintiendo el hastío del peso preguntándonos del por qué de esa carga.También, aparece la figura de Eleanor (representando a la humanidad) a quien se le alienta a crecer, a seguir mirando al mundo por su ventana, a comprar colores para su piel, a comprar paisajes con puerta al jardín y sobre todo a luchar por los que la aman, huye hasta perderte/ y jamás vuelvas la vista hacia atrás.Las bancas de los parques estaban cargadas de viejas cicatrices de recuerdos que jamás podrán ser borrados, buenos o malos, testigos de nuestra existencia, que nos acompañan hasta el final y después de éste, experiencias vividas, tal vez no deseadas pero que son los derroteros de nuestro yo ante los demás, por eso que algunos sueños aún no realizados, pero que se tienen en mente, son a veces de difícil concretización llegando a pensar que caminamos sin dirección el ir a no sé donde con los muñones de una utopía en la mano, muchas veces nos alejamos, huimos, nos exiliamos para no ser testigos ni del tiempo, ni del contexto que nos envuelve, hacemos lo posible por ocultar nuestra realidad, ya que un sin fin de dudas nos va carcomiendo la razón, nos sentimos solos y abandonados antes tal situación, por ello el deseo de envejecer en un rincón cualquiera/ a solas/ y morir de un vez para que todos te olviden. Y los testigos?, siempre hay testigos, nunca falta alguien que te observa, por más oculto que quieras hacer algo, por más sigiloso, por más escueto y lacónico que intentes tu despedida, siempre hay alguien o algo que te observa, no se puede negar que la verdad siempre sale a la luz, ya que ese espía está ahí, a tu lado, junto a ti, cuando sales en la noche un ojo tirado en el suelo te ve pasar y se encarga de informar de tu proceder, ¿soledad? ¿Reclamas soledad? Donde se huya ahí estará el testigo anónimo para informar lo que hacemos, es que este mundo es así, lo oculto siempre sale, por ello los días que pensaste salir corriendo no son más tuyos los jueves están rotos son de otros también, se fascinan ante tu desdicha, hacen alarde de tu caída, qué nos espera, sólo avanzar y seguir así nos estén vigilando, total, sólo ven, por ello la recomendación del poeta: hacer todo ello que satura un simple material de extinción inmediata la noche de papel con cráneos de papel/ Con ventosas de papel y esta vida de papel/ Para hacerlas pedacitos. Justamente ese papel deshecho que no es más que materia inservible se vuelve muchas veces mortaja de un ser que pasó al olvido y que unos cuantos extrañarán la vida en el suelo yacía cubierta con periódicos, cuando nos sentamos a recordar ese ayer que no pasó, sintiendo en el corazón los oleajes de la vida logramos divisar centurias de animalidad en el mundo que nos hacen sensibles adormecidos y es donde nos percatamos que sólo existen visiones de un barco sin rumbo sangrando sobre el mar y que estamos, queramos o no sentados sobre este vacío ubicuo que ahora nos circunda.Las veces que intentamos escapar de nuestra realidad lo hacemos siguiendo nuestra propia huella ya que éstas nos indican donde estuvo el error y el acierto, es en ella donde corregiremos los desatinos cometidos cuántas veces te he seguido para marcharme de ti por que esa es la única forma de huir, el error no sólo conduce al error sino también a lo correcto porque en nuestra conciencia alguien nos dice que en torno a ti el mundo da vueltas por siempre.Siempre que luchamos contra ese algo, ser inerte, sin vida, lo hacemos de manera silenciosa, pausada, sufriendo y gozándonos de aquello, pues no permitimos que ese sufrimiento sea ventilado o expuesto al sol, es sólo nuestro, sólo de su autor, pero cuando aquel mortífero sentimiento es sublimado hacia alguien, cuando es "culpa" del otro, es ahí donde el yo que se reconoce en el tú da un giro total involucrando a su semejante sintiendo que la causa no es el que yo esté aquí sino que tú también los estés y que te marches sin decirme nada, ese contacto con la muerte que te permite verle a la cara y hacerle frente en una batalla que desde antes ya se ha perdido hace sólo gritar al olvido que te habían crecido alas/ alas de ninfas para marcharte y nunca más volver/ sólo quedé yo/ excavando veinte años/ Para olvidarte y no sé si aún lo he logrado porque la vi abrir un agujero en la noche/ y meterse hasta no dejarse ver más. Pero los recuerdos no muchas veces son buenas compañías, nunca hacen bien, jamás forman parte del ritual sublime de la vida, los recuerdos nos pueden matar y hacernos llorar sin respetar horarios, éstos se presentan de súbito, nos hipnotizan y alejan de la realidad el incienso ahuma el cuarto donde sólo quedan/ Los fósiles de una sopa de sémola/ Abandonada hace siglos esperando por ti; el poeta sorprende con esta imagen porque hace una genial construcción humana gastronómica como base de recuerdo y fuente de inspiración en procura del que partió pero que nunca volverá cuando cierro los ojos y no estás/ no está el mundo/ y no existo yo y no existe nada a mi alrededor sintiendo esas irremediable voluntad de salir corriendo, de no hacer frente a tanto sufrimiento, de escapar de las huestes transgresoras, impías y desdichadas que sorprenden en cada reminiscencia y en cada retórica hecha a su favor voy a esconderme del mundo/ Huir donde el dolor tenga menos puñales y cuando no haya más salida, ni cielo donde ocultarte, ni rincón, ni árbol donde colgarte: Yo excavo para huir.Eleanor sal de tu escondite/ Manda al diablo tu muerte es el grito universal de toda la humanidad, mandemos al diablo a la muerte y que no sea esa piedra que estorba al andar, y si es así de inevitable que no sea dolorosa, aunque la peculiaridad de la muerte es eso, dolor al que la padece y dolor a quien lo presencia, tus ojos permanecen aún pintados en un papel/ sobre un rincón hecho de olvidos que siempre recuerdo y un alud de terror se levantaba ante mis ojos/ la planicie de vacíos se esparcía por todos los rincones aprisionándome fuertemente en el silencio de tu grito que cada vez que suelo recordarte el dolor de estar cerca y lejos de tu presencia hace que me duela y goce sintiendo menos de ti, parece decirnos el poeta.Johnny Barbieri es un poeta de los noventa que comenzó a marcar hito en el mundo de la poesía, a pesar de su gesta afable de bellos poemarios no es muy difundido por menesteres propios de grupos poéticos que suelen atinarse como lo mejor en producción literaria o que cuentan con un caudal de "manager" dispuesto a sacar el ojo con tal de ver a otros y no al mejor sobresalir. Leer a Barbieri es descubrir no sólo el pensamiento de los jóvenes de su tiempo, sino de ir en búsqueda de caminos hacía una realización insondable de la vida, la Virgen negra, Eleanor, y todo lo sangriento, mortífero, esperanzador, gozoso nace en un poemario que merece ser leído con mucha atención para ir descubriendo, al igual que los evangelios, nuevos significados cada día. No sólo me he quedado absorto ante los poemas, sino también exhortado a procurar un cambio aunque utópico a la vida que me precede, agradezco a Johnny y pido disculpas por haberme atrevido de interpretar de esta manera insulsa su poemario que dependiendo la visión de lectura que se tenga reluce nuevos brillos cada vez que se retorna a él, De la sierra central del Perú quedó petrificado/ Yo la vi morir/ Yo morí con ella.